Tu Expert Advisor te dice cuánto arriesga, cuánto cayó y qué le cuesta cada entrada. Esto lo contrasta contra el historial de operaciones de tu terminal: lo que quedó registrado, no lo que el robot cree que hizo. Cuando las dos cuentas no cuadran, la que está mal es la del robot.
Sin tarjeta. Sin la contraseña de tu broker.
No te pedimos datos de pago para empezar, y nunca te vamos a pedir las claves de tu cuenta de trading. Tu robot nos manda la telemetría; nosotros no tocamos tu dinero.
Un aviso para el primer día: con pocas operaciones, ninguno de tus números va a significar nada todavía. La plataforma te lo va a decir en la cara en vez de dejarte creer lo contrario. Eso no es un defecto: es exactamente para lo que sirve.
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